Mudarse cuando se padece síndrome de Diógenes puede ser un desafío enorme, pues el síndrome de Diógenes se describe en psiquiatría como un patrón de comportamiento caracterizado por acumulación. La dificultad no está solo en trasladar cajas, sino en dejar ir objetos que se han acumulado durante años, incluso cuando ya no cumplen una función práctica. Este trastorno se caracteriza por la acumulación excesiva y la ansiedad al desprenderse de las cosas, lo que convierte la mudanza en un proceso emocionalmente intenso. Su origen es multifactorial, con factores biológicos, psicológicos y sociales. Te explico los principales:

Edad avanzada y soledad: Se observa con frecuencia en personas mayores que viven solas, lo que potencia el aislamiento y la falta de supervisión.

Factores psicológicos: Puede estar asociado a trastornos de la personalidad, depresión, ansiedad o trauma temprano. La acumulación de objetos puede convertirse en una forma de seguridad emocional o control.

Factores neurológicos: Algunos estudios sugieren vínculos con alteraciones cognitivas, como deterioro frontal o enfermedad de Alzheimer, que afectan la capacidad de organizar, planificar y decidir qué conservar o desechar.

Factores sociales y culturales: Vivir en entornos con poca red de apoyo o estrés crónico puede favorecer la aparición del síndrome.

Ayudar a personas con síndrome de Diógenes requiere mucha empatía, paciencia y un enfoque estructurado, porque el problema no es solo físico (acumulación de objetos), sino también emocional y psicológico.

Comprender y empatizar: Reconocer que la acumulación es un síntoma, no un capricho.

Evitar juzgar o presionar: Críticas fuertes pueden generar resistencia.

Establecer confianza: Crear una relación de confianza antes de intervenir en su espacio, escuchar sus miedos y preocupaciones sobre desprenderse de objetos.

Intervención gradual: No intentar limpiar todo de golpe, trabajar por zonas o por tipos de objetos, permitiendo decisiones pequeñas y controladas, celebrar cada logro, por mínimo que sea.

Apoyo profesional: Psicólogos o psiquiatras pueden trabajar trastornos de ansiedad, depresión o deterioro cognitivo asociados.

Mudarse con síndrome de Diógenes no significa despojarse de recuerdos o identidad, sino aprender a organizar tu vida y tu espacio de manera segura. Una mudanza bien guiada puede ser una oportunidad de transformación, creando un hogar y un ambiente emocionalmente más saludable.